El concepto que trabajo es la identidad. Conocernos y aceptarnos tal como somos, es imprescindible, como individuos y como sociedad. Traza la diferencia entre lo verdadero y lo falso, entre lo propio y lo ajeno, entre rostros y máscaras. Una identidad asumida garantiza la autenticidad. Descubrir y respetar el propio lenguaje es fundamental. Si no sabemos quiénes somos ya dónde vamos, ni la técnica más depurada podrá ocultar esa carencia, simplemente la hará más visible.
Es una cuestión de dignidad, de respeto a nosotros mismos. Profundizar en nuestra identidad no es algo que puede quedar a criterio discrecional, es un imperativo humano. Tampoco es un fenómeno instantáneo, ni natural ni accesible por el mero paso de los años, sino uno que requiere madurez, toma de conciencia, y verdaderas experiencias de vida durante toda nuestra existencia. Me interesa destacar el valor de la diversidad, de esas características únicas que tiene cada persona. Seremos únicos, diferentes a los demás, si conectamos con nosotros mismos.
El valor que le concedo a la identidad surge de mi historia familiar, pues me tomó tiempo encontrar mi lugar en el mundo, experimentar un sentido de pertenencia. Fue necesario revelar secretos, conocer mi origen y desmontar algunos prejuicios. Ahora esto es una garantía de motivación y propósito verdadero, imprescindible para mi realización personal: hacer las cosas desde mi ser. Las manifestaciones de todo ello han venido apareciendo en mi obra de diversa manera, en unos casos desde la fragmentación, en otros por medio de la sutil organización del caos, a veces en la ambigüedad de algo que parece ser pero no es, o con vigorosos destellos de luz de intención liberada; y, se han valido de varios estilos: realismo mágico, minimalismo, neofigurativismo y abstracto.
El concepto de identidad me proporciona las herramientas necesarias para participar en la vida social, interpretar y representar la realidad del mundo que me toca vivir. Tiene la autoridad para generar una reflexión, para alertar sobre sus implicancias, para posibilitar una toma de conciencia y para propiciar un cambio hacia un mundo mejor. De hecho, me permite ver que soy parte de algo más grande y expresarme como manifestación de ello.
Mi obra trata sobre fortalecernos como sociedad a partir del individuo, como ser único es insustituible.