Ha construido su trayectoria sobre la mujer mexicana, los migrantes, enfocándose en los derechos humanos y en la importancia del otro como persona que se ha quedado de lado, que ella considera de gran relevancia para las relaciones del ser humano.
A través de la pintura ha encontrado la manera de dar voz al contexto de violencia que viven muchas mujeres de su país.
En los últimos años ha sido invitada a presentar su proyecto en varios países de europa "Flores marchitas, feminicidio como destino" tragedia que vive su país desde hace más de 30 años.
Esto la ha llevado a pensar que la visión que está dando es parcial, pues únicamente ha mostrado la tragedia que viven sus mujeres. Es por lo que decide trabajar sobre un proyecto inclusivo de la mujer mexicana, "Flores que no se callan" donde ellas han comenzado a empoderarse, a crecer y a ser un soporte muy importante de su comunidad. Personas valientes que nos demuestran día a día que pueden llegar hasta donde ellas se lo propongan.
Ha presentado sus proyectos en Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Chile, Corea, Dinamarca, E.U.A., Francia, Mónaco, Peru y Uruguay.
Su obra forma parte de diferentes colecciones.